3 posts tagged “sabina”
Entre la cirrosis
y la sobredosis
andas siempre, muñeca.
Con tu sucia camisa
y, en lugar de sonrisa,
una especie de mueca.
¿Cómo no imaginarte,
cómo no recordarte
hace apenas dos años?
Cuando eras la princesa
de la boca de fresa,
cuando tenías aún esa forma
de hacerme daño.
Ahora es demasiado tarde, princesa.
Búscate otro perro que te ladre, princesa.
Maldito sea el gurú
que levantó entre tú
y yo un silencio oscuro,
del que ya sólo sales
para decirme, "vale,
déjame veinte duros".
Ya no te tengo miedo
nena, pero no puedo
seguirte en tu viaje.
Cúantas veces hubiera dado la vida entera
porque tú me pidieras
llevarte el equipaje.
Ahora es demasiado tarde, princesa...
Tú que sembraste en todas
las islas de la moda
las flores de tu gracia,
¿cómo no ibas a verte
envuelta en una muerte
con asalto a farmacia?
¿Con qué ley condenarte
si somos juez y parte
todos de tus andanzas?
Sigue con tus movidas,
pero no pidas
que me pase la vida
pagándote fianzas.
Ahora es demasiado tarde, princesa
Búscate otro perro que te ladre, princesa
Quiero. Quiero escribir, quiero contar, quiero cantar, gritar, soñar y callar. Quiero. Muchas y tantas cosas. Entre tantos silencios. Quiero explicar tantas cosas y huir a la vez de ellas. Correr, esconderse y bailar. Quiero ser y no ser, y brillar. Escuchar otra vez esas voces que resuenan y se abren camino. Pensar. Pensar en silencio, abochornada, confundida. Sonreír. Entrar en ese letargo melancólico y sonreír igual. Quiero hablar, gritar, comunicar. Llegar. Abrazar. Quiero. Quiero poder. A la vez que no puedo y puedo. Esconderme y salir a la luz al mismo tiempo, entre tinieblas y rayso de sol. Quiero ser una Lucía, encaramada en un Edward, soñando con hielo y ron. Quiero ser poeta de palabras dulces, de analogías claras. Quiero. Quiero llegar lejos. Lejos en el camino y volver atrás, como los caminantes, dejando estelas. Inspeccionar pasado y presente. Quiero. Quiero tantas cosas y a la vez nada. Más el rostro cansado objeta el pedido de una cama, la sonrisa de los parpados cerrados y el olvido del poeta. Encontrar refugio entre los sueños y navegar una vez a puerto. Quiero entonces hacerle caso al pedido de mi cuerpo. Calló el corazón cobarde, y corró a refugiarme entre sábanas blancas y susurros del viento.
(Just in case... pude ir!! Wiiiii!)